El tomate es una de las verduras más utilizadas en la cocina, ya sea al natural o como ingrediente en numerosas recetas. Si tienes un perro en casa, es casi imposible evitar el contacto diario con el tomate. Pero que la comida sea buena para ti no significa que también lo sea para tu mascota. ¿Pueden los perros comer tomate? ¿Es seguro que un perro coma tomates?
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¿Pueden los perros comer tomate?
Algunos dicen que sí y otros que no. ¿A qué se debe esta confusión?
Si aún tienes dudas al respecto, te interesará saber que, cuando se trata de la seguridad del tomate en los perros, el color es clave.
¿Pueden los perros comer tomates crudos?
Depende. El tomate pertenece a la familia de las solanáceas, al igual que la patata y la berenjena. Las plantas de esta familia contienen diversos compuestos naturales, conocidos como glicoalcaloides, cuya presencia ejerce una acción pesticida contra insectos, hongos y bacterias.
En concreto, en los tomates se encuentran la solanina y la tomatina. Ambos compuestos se consideran nocivos o tóxicos para los perros y otros animales, especialmente cuando se ingieren en grandes cantidades.
Pero un dato muy importante a considerar es que, aunque estas sustancias se pueden encontrar en toda la planta, sólo las hojas, los tallos y los tomates verdes tienen concentraciones significativamente altas.
Según los investigadores, el tomate o tomate maduro no contiene cantidades peligrosas de solanina y tomatina, por lo que su consumo moderado es seguro para los perros.
Entonces, ¿puede un perro comer tomates crudos sin riesgo de intoxicación? Sí. Los perros pueden comer tomate sin problema, siempre que esté bien maduro (rojo) y se administre en pequeñas porciones.
¿Qué partes del tomate no debe comer un perro?
Los perros nunca deben comer:
- Tomate verde o no del todo maduro (pintón)
- Tallos, hojas, flores u otras partes verdes de la planta.
- Estas partes contienen mayores concentraciones de sustancias tóxicas y pueden llegar hasta un 5% de tomatina.
Síntomas tóxicos: ¿qué pasa si un perro come un tomate?
En caso de que el perro haya comido un tomate verde o masticado las partes verdes de la planta, es necesario observarlo para detectar los posibles signos de intoxicación por tomatina/solanina.
Los síntomas y efectos secundarios más comunes en los perros son:
- Malestar gastrointestinal (vómitos, diarrea)
- Pérdida de coordinación
- Pupilas dilatadas
- Debilidad muscular
- Temblores
- Convulsiones
- Disminución de la frecuencia cardíaca
- Letargo
- Babeo excesivo
- Cambios de comportamiento.
Cabe destacar que la mayoría de estos síntomas son poco frecuentes, ya que un perro tendría que ingerir grandes cantidades de tomate para experimentarlos. Aun así, se advierte que, en caso de ingestión acompañada de alguno de los síntomas mencionados, es necesario acudir al veterinario de inmediato.
En general, el pronóstico para los perros intoxicados por comer tomates es bueno.
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Tratamiento: ¿Es tratable la intoxicación por tomate en perros?
Sí. Un perro que experimenta síntomas de toxicidad después de ingerir tomates verdes (o partes de la planta) debe recibir atención médica lo antes posible.
Uno de los tratamientos más comunes es la fluidoterapia. Se recomienda especialmente si la mascota presenta vómitos y diarrea. Durante la fluidoterapia, el veterinario bombea electrolitos y líquidos al cuerpo del perro para tratar la deshidratación y eliminar las toxinas responsables de la intoxicación.
Otra forma de tratamiento es el lavado gástrico, que ayuda a eliminar toxinas del sistema cuando no se puede inducir el vómito.
En casos muy graves donde el perro tiene dificultad para respirar, el veterinario puede crear una vía aérea de emergencia para evitar la asfixia.
Dependiendo de la cantidad de tomate ingerido, el pronóstico varía de regular a excelente. No existe un antídoto específico y el tratamiento se centra principalmente en controlar los síntomas y brindar apoyo.
Advertencias y consejos útiles para propietarios
Las siguientes precauciones pueden ayudar a prevenir la intoxicación canina por consumo inadecuado de tomate:
- Prepara bien los tomates. Asegúrate de retirar cualquier parte verde que pueda quedar en el tomate maduro que le das a tu perro, así como cualquier otro tomate que tengas a mano en casa.
- Controle el tamaño de las porciones. Limite la cantidad de tomate que consume. Si bien el tomate maduro natural puede ser una excelente verdura para los perros, su consumo excesivo puede tener efectos negativos.
- Mantén las tomateras cercadas en casa. Si prefieres cultivar tus propias tomateras orgánicas en el jardín, asegúrate de colocar una cerca a prueba de perros para evitar que se coman los tomates verdes o muerdan los tallos y las hojas. Si tienes la tomatera en una maceta dentro de casa, debes colocarla completamente fuera de su alcance.
Beneficios: ¿El tomate maduro es bueno para los perros?
El tomate rojo, también conocido como tomate maduro en algunas regiones, puede ser una verdura muy beneficiosa para los perros. Su alto contenido en vitaminas, minerales, fibra, agua y antioxidantes les proporciona propiedades nutritivas y saludables.
Los 5 beneficios de comer tomates rojos en perros son:
1. Sistema inmunológico más fuerte
Gracias a su contenido en vitamina C, el tomate ayuda a subir las defensas y combatir infecciones comunes.
2. Mejor salud ocular
La vitamina A presente en los tomates favorece la buena salud ocular.
3. Menor riesgo de enfermedades crónicas
El betacaroteno y el licopeno, ambos compuestos antioxidantes presentes en los tomates rojos maduros, se han relacionado con un menor riesgo de sufrir enfermedades cardíacas, cáncer y problemas óseos.
4. Buena salud de las arterias, nervios y músculos.
El potasio es un mineral esencial para la salud de los nervios, las arterias y los músculos, tanto en humanos como en perros. También es esencial para regular el azúcar en sangre. Precisamente, el tomate es una verdura rica en potasio.
5. Mejor función digestiva
La fibra del tomate es un nutriente que favorece el buen funcionamiento gastrointestinal.
Como puede ver, incluir tomates en la dieta de su perro puede ser muy beneficioso para su salud. Volviendo a lo que hemos mencionado a lo largo del artículo, La única condición es que el tomate esté maduro y se administre con moderación.
¿Cuál es la mejor manera de darle un tomate a un perro?
El mejor tomate para un perro es aquel que esté fresco, maduro, completamente rojo y jugoso. Independientemente de que sea orgánico o no, debes enjuagarlo con abundante agua para eliminar microorganismos y posibles restos de pesticidas.
A continuación, asegúrese de retirar las partes verdes. Tenga en cuenta que los tomates en rama siempre vienen unidos al tallo, mientras que otros suelen tener el pedúnculo en la parte superior.
Si es la primera vez que el perro come tomates, empieza con una o dos rodajas pequeñas. Así podrás ver cómo reacciona.
¿Cuántos tomates pueden comer los perros?
No existe una ración estándar de tomate que se considere ideal para perros. Cada perro es diferente y su tolerancia al tomate puede variar. Incluso con tomate maduro, es importante no excederse.
Como regla general, cuanto más pequeño sea el perro, menor debe ser la porción ingerida. Se recomienda darle solo unas pocas rodajas por comida o refrigerio, sin exceder la cantidad de 1 o 2 tomates medianos por semana.
Aunque en concentraciones más bajas, el tomate maduro todavía tiene solaninas, y además, sigue siendo fuente de hidratos de carbono.
Receta fácil: Mini pizzas de pollo, queso y tomate para perros
Si buscas ideas para preparar algo nuevo y apetitoso para tu perro, puedes echarle un vistazo a la siguiente receta:
Ingredientes
- 1 taza de harina integral
- 1 cucharadita de hierbas italianas secas (perejil, albahaca, orégano)
- 1 taza de agua o caldo de carne sin sal (pollo, res)
- 1 huevo grande
- 1 tomate maduro cortado en cubos
- ½ taza de carne de pollo magra desmenuzada
- 1 cucharada de queso mozzarella rallado
Instrucciones para la impresión en alta definición
- Precalienta el horno a 400 °C. Mientras tanto, coloca los dados de tomate natural en una sartén a fuego medio-bajo para que se cocinen y se derritan (la idea es obtener una especie de tomate frito casero). Remueve de vez en cuando para que no se pegue. Retira del fuego cuando el jugo del tomate natural se haya secado.
- Ahora, mezcla la harina y las hierbas secas en un tazón grande. En un tazón aparte, bate el huevo mientras añades el agua o el caldo.
- Añade los ingredientes húmedos a los ingredientes secos, mezcla bien hasta que se incorporen y prepárate para amasar.
- Coloque la masa sobre una superficie enharinada y extiéndala con las manos hasta formar una bola lisa y redonda. Transfiérala a una bandeja para hornear bien engrasada y extiéndala hasta darle forma de pizza.
- Luego, unta el tomate cocido sobre la masa, espolvorea el queso y coloca los trozos de pollo encima. Hornea durante 30 minutos o hasta que se forme la corteza y el queso se derrita. Retira del horno, deja enfriar y corta la pizza en trozos pequeños.



