¿Tu perro entrecierra los ojos constantemente? ¿Has notado que tiene la esclerótica muy roja? ¿Te preocupa que se deba a una úlcera corneal? Consulta el siguiente resumen y descubre todo lo que necesitas saber sobre esta afección: causas más comunes, tipos, síntomas, tratamientos disponibles, remedios caseros, consejos útiles y preguntas frecuentes sobre las úlceras corneales en perros.
Nota: Si bien se consultaron diversas fuentes especializadas en medicina veterinaria durante la redacción de este artículo, cabe destacar que las úlceras corneales son afecciones complejas que siempre deben ser diagnosticadas, evaluadas y tratadas por un profesional. Ante cualquier sospecha o síntoma ocular inusual, consulte con el veterinario.
Índice
Úlcera corneal en perros: ¿qué es y cuáles son los diferentes tipos?
La presencia de enrojecimiento, irritación, hinchazón o secreción ocular en un perro casi siempre se asocia a problemas comunes, como una infección. Sin embargo, en ocasiones, estos síntomas pueden deberse a lesiones o enfermedades subyacentes más graves, como glaucoma, cataratas o una úlcera corneal.
Como su nombre indica, la úlcera corneal es una afección que afecta a la córnea, considerada en parte la "ventana del ojo". En otras palabras, la córnea es la capa transparente que vemos en la superficie frontal del ojo, que cubre la pupila y el iris. Esta, a su vez, está compuesta por tres capas principales:
- El epitelio (capa delgada de células en la superficie exterior de la córnea)
- El estroma (principal tejido de sostén de la córnea que constituye el 90% de su espesor)
- Membrana de Descemet (la capa más profunda y delgada de la córnea)
Precisamente, la úlcera corneal en perros es una lesión o abrasión que se produce en la superficie de la córnea como consecuencia del daño o pérdida de estas capas.
Tipos de úlcera corneal
No todas las úlceras corneales son iguales. Según las capas afectadas, se pueden clasificar los siguientes tipos:
- Úlcera corneal superficial o leve. Afecta únicamente el epitelio superficial. Es una lesión menos grave y suele sanar rápidamente, pero el perro requiere atención veterinaria.
- Úlcera corneal profunda o grave. La lesión se extiende a través del epitelio y alcanza la siguiente capa de la córnea, el estroma. La presencia de una úlcera corneal profunda suele indicar una infección bacteriana; las bacterias liberan sustancias que degradan el estroma corneal, provocando una progresión profunda y rápida de la úlcera. Si la úlcera se extiende hasta el nivel más profundo de la membrana de Descemet, se produce lo que se conoce como descemetocele. Esto se considera una emergencia grave debido al riesgo de ruptura del ojo. Si la membrana de Descemet se rompe, el líquido del interior del ojo se filtra, provocando una ceguera irreparable en el ojo del animal.
- Úlcera corneal indolente. Este tipo de úlcera, también conocida como defecto epitelial corneal crónico espontáneo, es especialmente preocupante. Se produce cuando el epitelio y el estroma pierden su cohesión, probablemente debido a una anomalía en una o más capas de la córnea. Por esta razón, las úlceras corneales indolentes pueden surgir espontáneamente, sin la presencia de una lesión subyacente.
Las úlceras corneales son particularmente comunes en medicina veterinaria, afectando con mayor frecuencia a perros pequeños. Dependiendo de su profundidad, una úlcera corneal puede ser peligrosa para la mascota.
Es un problema ocular que progresa rápidamente y que puede causar daños graves, incluso ceguera, si no se trata a tiempo.
¿Qué puede causar una úlcera corneal en los perros?
En la mayoría de los casos, las úlceras corneales en los perros son causadas por algún tipo de trauma físico o químico en el ojo, pero también pueden ocurrir como resultado de otros escenarios.
En general, estas son las 7 causas más comunes de úlceras corneales caninas:
- Traumatismo cerrado o penetrante en el ojo.
- Rasguños en la córnea como resultado de juegos bruscos con otros perros, interacción con gatos u objetos afilados y carreras frecuentes por bosques o vegetación espesa.
- Contacto con sustancias irritantes.
quemaduras químicas - Enfermedades subyacentes, como el ojo seco (la disminución de la producción de lágrimas provoca el secado de la superficie corneal) y la parálisis del nervio facial.
- Presencia de un cuerpo extraño en el interior de los párpados.
- Infección en el ojo (causa rara).
- Síntomas acompañantes de la úlcera corneal: una condición dolorosa
Por lo general, la úlcera corneal es una afección muy incómoda para el perro. No solo causa dolor, sino que suele ir acompañada de una larga lista de molestias. Su mascota puede presentar los siguientes síntomas:
- Enrojecimiento e irritación en la parte blanca del ojo.
- Secreción o lagrimeo excesivo (ojo lloroso)
- Presencia de una película sobre el ojo ulcerado
- Sensibilidad a la luz
- El perro intenta frotarse los ojos con las patas.
- El perro no puede abrir el ojo o lo mantiene entrecerrado.
Las úlceras superficiales no suelen ser visibles a simple vista. En muchos casos, el veterinario debe recurrir al uso de una tinción especial llamada fluoresceína.
Una vez que el tinte se coloca en el ojo, se adhiere a la úlcera y produce una fluorescencia verde, lo que indica la presencia de la úlcera corneal.
¿Cuál es el tratamiento para las úlceras corneales caninas? Medicamentos y cirugía.
Muchas úlceras corneales superficiales o leves pueden curarse por sí solas en un plazo de 3 a 10 días, dependiendo del tamaño de la lesión.
Este proceso de curación natural suele ir acompañado de un tratamiento básico, que incluye gotas, ungüentos antibióticos para prevenir una posible infección, así como medicamentos analgésicos para aliviar el dolor y otras molestias.
Es habitual que el veterinario recomiende el uso de un collar para proteger el ojo durante el periodo de tratamiento, ya que las autolesiones del perro pueden retrasar y complicar la recuperación.
En caso de una úlcera corneal profunda, la mascota necesitará un tratamiento más agresivo para evitar que la úlcera progrese y aumente de profundidad. Esto suele incluir el uso combinado de varias gotas, así como la administración de analgésicos y antiinflamatorios por vía oral.
Si el perro tiene una úlcera corneal grave, lo más probable es que lo deriven a un oftalmólogo veterinario para que lo opere. La cirugía corneal suele realizarse con la intención de colocar un injerto sobre la úlcera para estabilizar la córnea y evitar la ruptura del ojo.
En ciertos casos, el procedimiento quirúrgico se centrará en eliminar las capas muertas del tejido corneal o aquellas que presenten poca cicatriz. El veterinario sabrá cómo determinar la mejor cirugía para que su perro pueda curarse.
Recuperación: El seguimiento es crucial
El seguimiento veterinario es esencial para determinar si su perro se ha recuperado completamente de la úlcera corneal. Como propietario, debe asegurarse de continuar el tratamiento hasta que el veterinario le indique lo contrario.
Recuerde que las úlceras corneales superficiales pueden sanar en 1 a 2 semanas, pero otras tardarán más en sanar.
Si la úlcera de su mascota no cicatriza o no observa un progreso significativo en el tiempo estimado, esto podría indicar otra causa subyacente, como ojo seco, triquiasis o pestañas desviadas. En ese caso, se necesitarán procedimientos adicionales para facilitar la cicatrización de la úlcera corneal.
En general, siempre se recomienda seguir al pie de la letra las instrucciones del veterinario y limitar la actividad física del animal durante el periodo de tratamiento y recuperación.
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Respuestas rápidas a preguntas frecuentes
¿Se pueden prevenir las úlceras corneales en los perros?
Dado que las úlceras corneales pueden deberse a diversas causas, no siempre es posible prevenirlas. Aun así, existen algunas recomendaciones útiles que pueden ayudarle a evitar varias de las causas frecuentes o, si existen, a detener su progresión.
- No permita que su perro juegue bruscamente con otros perros o gatos. Esto podría provocarle arañazos y lesiones en el interior de los ojos.
- Asegúrese de no tener ningún objeto afilado cerca que pueda dañar la córnea del perro accidentalmente.
- Evitar que los ojos del perro entren en contacto con sustancias irritantes o químicas (champús, sprays, productos de limpieza, etc.)
- Revise con frecuencia los ojos de su mascota para detectar signos evidentes de irritación, como enrojecimiento o lagrimeo.
- Comuníquese con su veterinario lo antes posible si nota síntomas inusuales en los ojos de sus mascotas.



