¿Cuántos tipos de sarna hay en los perros?

La sarna es una enfermedad causada por la invasión de ácaros microscópicos estrechamente relacionados con las garrapatas. Tanto los perros como los gatos son muy susceptibles a la infección. Sus principales síntomas incluyen picazón intensa, inflamación, irritación e incluso caída del pelo. Pero ¿sabías que no todos...? tipos de sarna en perros ¿son lo mismo?

Sigue leyendo para descubrir qué es diferentes tipos de sarna canina son, qué síntomas provocan, qué gravedad pueden tener y cómo es el aspecto de un perro en caso de contagio…

¿Cuántos tipos de sarna canina existen?

Existen principalmente dos tipos: la sarna demodécica, causada por Demodex canis, y sarna sarcóptica Es causada por Sarcoptes scabiei. La sarna sarcóptica puede ser contagiosa para humanos y perros, mientras que la sarna demodécica no lo es.

La sarna sarcóptica y la sarna demodécica son las más ampliamente reconocidas, sin embargo existen otras variantes de la enfermedad.

Según especialistas fuentesEn total se reconocen 7 tipos de sarna en perros:

  1. sarna sarcóptica
  2. Sarna demodectica
  3. sarna otodéctica
  4. cheyletiellosis
  5. Sarna notoédrica
  6. Trombiculosis
  7. Sarna Pneumonyssoides

Veamos qué organismos son responsables y qué síntomas aparecen en cada caso…

1. sarna sarcóptica

Este suele ser el tipo de sarna canina con el que estamos más familiarizados. También conocida como sarna canina, la sarna sarcóptica es causada por el ácaro Sarcoptes scabiei. Es una enfermedad altamente contagiosa; la mayoría de los perros se infectan por contacto directo con un perro enfermo, por ejemplo, en parques, perreras, clínicas veterinarias, etc. Los síntomas pueden aparecer en un plazo de 2 a 6 semanas.

Esta sarna se caracteriza por picazón intensa, enrojecimiento e inflamación, así como la formación de calvas y piel escamosa. Las zonas del cuerpo más afectadas suelen ser las que tienen menos pelo o pelo fino, como las orejas, los codos, las axilas y el vientre. Normalmente, el perro infectado no deja de rascarse o morderse estas zonas.

Con el tiempo, los ácaros pueden penetrar en cualquier parte del cuerpo y propagarse por todo el cuerpo. El riesgo es mucho mayor si la mascota no recibe tratamiento. Un perro con sarna recurrente podría desarrollar seborrea, un engrosamiento severo de la piel con costras y llagas supurantes.

2. Sarna demodéctica

La demodicosis, sarna demodéctica o simplemente sarna roja, es el segundo tipo más común de sarna canina. Es causada por el ácaro Demodex canis, que vive en los folículos pilosos. A pesar de ser común, la mayoría de los perros infectados no presentan síntomas. Aun así, la afección puede agravarse en algunos casos.

Esto incluye perros que son muy viejos o tienen un sistema inmunológico deprimido.

Se dice que muchos cachorros contraen los ácaros de su madre durante los primeros días tras el nacimiento. La presencia de síntomas en el futuro puede variar según el sistema inmunitario o factores genéticos.

Existen dos formas de sarna demodécica:

  • SituadoProvoca pérdida de pelo, seguida de la formación de manchas rojas y costras en la cara o las patas delanteras. Afecta casi exclusivamente a cachorros.
  • GeneralizadoAl igual que la variante localizada, causa calvicie y piel roja y escamosa, pero en esta ocasión los síntomas se extienden por todo el cuerpo. La mayoría de los perros que la padecen son jóvenes, aunque también puede afectar a un perro adulto inmunodeprimido.
  • Pododermatitis demodécticaEn este caso la condición solo afecta las almohadillas de las patas.

Los perros con sarna demodécica localizada tienen buenas posibilidades de recuperarse por completo. Aquellos con la variante generalizada pueden recuperarse o necesitar tratamiento de por vida. Cuanto más joven sea el perro, mayor será la probabilidad de curación completa.

3. Sarna otodécica

Esta forma de sarna es causada por la especie de ácaro Otodectes cynotis, también conocida como ácaro del oído. Comúnmente, estos parásitos infectan el oído externo, causando inflamación del conducto auditivo externo en perros y gatos. En ocasiones, la infección puede propagarse al resto del cuerpo.

En caso de contagio, el perro experimenta picazón, que puede variar de moderada a intensa. Es muy común que la mascota sacuda la cabeza y se rasque las orejas. En perros de raza con orejas erguidas, estas pueden verse caídas. Los casos graves de sarna otodéctica pueden presentar inflamación significativa y producción de pus.

El tratamiento indicado por el veterinario suele combinar la medicación con una cuidadosa rutina de limpieza.

4. Cheyletiellosis

Otro tipo de sarna canina es la queiletielosis, una afección causada por el ácaro Cheyletiella yasguri. Este se puede observar caminando sobre la piel del perro, por lo que muchos la conocen como "caspa andante". Es una sarna muy contagiosa, especialmente en perreras, jaulas o hogares con varias mascotas.

La infección suele ser más visible en la espalda y se caracteriza por picazón intensa y descamación de la piel. Algunos perros pueden no presentar síntomas aparte de los ácaros, lo que aumenta el riesgo de contagio a otras mascotas y a los humanos.

5. Sarna notoédrica

Por su parte, la sarna notoédrica es la afección causada por la infección con el ácaro felino Notoedres cati. Estos ácaros están estrechamente relacionados con la sarna sarcóptica, por lo que ambos tipos de sarna son similares. Ambas afecciones suelen comenzar con la formación de costras y escamas en los bordes de las orejas, que causan mucha picazón.

El problema puede progresar y afectar la cara y, en última instancia, extenderse a todo el cuerpo si no se trata.

6. Trombiculosis

La trombiculosis es una forma estacional y no contagiosa de sarna causada por ácaros de la familia Trombiculidae (niguas) en su fase larvaria. Esta afección es común en perros y gatos. Dado que los parásitos deambulan libremente en entornos con abundante vegetación, una mascota puede contraerlos al caminar o tumbarse en un lugar determinado.

Estos ácaros generalmente se agrupan en la cabeza, las orejas, las patas y el vientre del perro.

Las lesiones cutáneas incluyen eritema, pápulas, costras y caída del pelo. Algunos perros infectados pueden presentar picazón intensa que persiste durante horas o días, incluso después de que las larvas hayan abandonado el cuerpo.

7. Sarna Pneumonyssoides

La afección canina conocida como Pneumonyssoides o ácaros nasales es un tipo muy particular de sarna. Estos ácaros (Pneumonyssoides caninum) viven únicamente en las fosas nasales de los perros. La infección se produce por contacto directo entre nariz y nariz, o indirectamente.

Dependiendo de la gravedad, la mascota puede experimentar estornudos, goteo o sangrado nasal, picazón en la cara, pérdida del olfato, dificultad para respirar, tos e inquietud. Cuanto más grave sea la infección, más graves serán los síntomas.

Cabe señalar que algunos perros no presentan síntomas.

¿Cuándo acudir al veterinario?

Si nota que su perro se rasca, tiembla o se muerde, pero no presenta signos de infestación por pulgas o garrapatas, lo mejor es acudir al veterinario lo antes posible. Es posible que su mascota esté infectada con ácaros. Como cualquier otra afección, todos los tipos de sarna son más fáciles de tratar si se diagnostican a tiempo.

Tenga en cuenta que muchos de los síntomas de la sarna canina pueden parecerse a los de otras afecciones, como alergias e infecciones cutáneas. Un veterinario podrá determinar con certeza si el problema es la sarna.

No intente tratar al perro por su cuenta sin consultar primero con un profesional. Varios tipos de sarna se parecen, por lo que puede diagnosticarlos erróneamente. Administrar un tratamiento incorrecto no solo no ayudará, sino que podría empeorar la afección.

Compartir tu amor