¿El vómito blanco en los perros es un síntoma preocupante?

En general, los dueños de perros tienen dificultades para identificar los diferentes tipos de vómitos caninosEn el caso específico de perro vomitando baba blanca o espuma, es un síntoma que suele estar relacionado con indigestión u otros problemas estomacales, pero se sabe que también puede deberse a otras causas, algunas de ellas más graves.

Aunque en caso de vómitos siempre es recomendable consultar al veterinario, a continuación te hacemos un resumen de las principales causas que pueden estar provocando el vómito. vómito blanco en perros.

Nota. Durante la redacción de este artículo, se consultaron diversas fuentes especializadas en salud veterinaria, incluyendo la revista digital PetMD, el sitio web oficial de la Facultad de Medicina Veterinaria de la WSU y el Manual Veterinario de Merck.

7 Causas del vómito blanco en perros

1. Indigestión

Al igual que nosotros, los perros pueden sufrir malestar estomacal de vez en cuando. Precisamente, esta es la principal causa de vómito blanco con aspecto espumoso. Los problemas digestivos suelen deberse a comer un nuevo tipo de alimento o a ingerir alimentos no aptos para el consumo, como hierba, tierra y basura. A veces, el vómito blanco por indigestión simplemente indica que el perro ha ingerido la comida demasiado rápido.

Por supuesto, en caso de que la mascota vomite habitualmente, no dudes en consultar al veterinario para asegurarte de que no hay ningún problema de salud subyacente.

2. Reflujo ácido

El vómito blanco y espumoso también puede ser un síntoma de reflujo ácido, especialmente si ocurre temprano por la mañana. Con el estómago vacío, el exceso de ácido estomacal puede irritar las paredes del estómago, el esófago y el tracto gastrointestinal en general, causando náuseas, vómitos (blancos o amarillentos) y dolor al comer. Los perros que sufren de reflujo ácido son más propensos a desarrollar gastritis.

Reducir el tamaño de la porción que le sirve a su perro en cada comida y alimentarlo con más frecuencia puede ayudar a prevenir la acumulación de ácido estomacal y, por lo tanto, reducir la probabilidad de vómitos.

3. Problemas renales

Si el perro ha estado vomitando espuma blanca, pero nota que también presenta síntomas de letargo, debilidad o desorientación, es muy probable que los vómitos no estén relacionados con su estómago, sino con la salud de sus riñones. Otra señal que puede ayudarle a descartar cualquier duda es si su mascota tiene dificultad para orinar. En ese caso, acuda al veterinario lo antes posible; recuerde que la enfermedad renal sin tratamiento puede provocar insuficiencia renal a largo plazo.

4. pancreatitis

La pancreatitis es una afección caracterizada por la inflamación del páncreas. Cuando padecen pancreatitis, los perros suelen vomitar la comida junto con un líquido blanco o espuma. Otros síntomas de alerta son deshidratación, pérdida de apetito, dolor abdominal y debilidad.

Por otro lado, es común que un perro con esta afección adopte la llamada "posición de oración", que consiste en bajar la cabeza y las patas delanteras mientras mantiene las traseras elevadas. Si sospecha que su perro tiene pancreatitis, llévelo al veterinario lo antes posible.

5. Parvovirus

El parvovirus es una enfermedad viral extremadamente grave. Aunque los cachorros son más vulnerables que los perros adultos, lo cierto es que el parvovirus puede afectar a perros de cualquier edad. Además del vómito blanco, los síntomas del parvovirus incluyen fiebre, diarrea con sangre, debilidad y pérdida repentina de peso. Esta es otra situación que requiere atención médica inmediata.

6. Traqueobronquitis infecciosa o tos de las perreras

La traqueobronquitis infecciosa es una infección de las vías respiratorias superiores, común en perros que viven mucho tiempo en una perrera, por lo que también se conoce como "tos de las perreras". Sin embargo, un perro puede desarrollar esta afección en cualquier entorno donde haya contacto cercano con otros perros, como parques y guarderías.

Además del vómito blanco y espumoso, la mascota puede presentar tos persistente, letargo y goteo nasal. La buena noticia es que la tos de las perreras se puede tratar con éxito en la mayoría de los casos. Mejor aún, se puede prevenir mediante una vacunación oportuna y al día.

7. Hinchazón (dilatación-vólvulo gástrico)

La hinchazón es el nombre coloquial de dos trastornos estomacales caninos: la dilatación gástrica, donde el estómago se llena de gases, y la dilatación-vólvulo gástrico, donde el estómago lleno de gases se retuerce sobre sí mismo. Esta es una afección extremadamente grave que puede poner en peligro la vida (la presión sobre el diafragma del perro dificulta la respiración, lo que reduce el flujo sanguíneo al corazón). El perro puede presentar vómitos blancos, babeo excesivo, encías pálidas, tos persistente e incapacidad para defecar. En estos casos, es fundamental buscar atención veterinaria de emergencia para salvar la vida de la mascota.

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