¿Conoces toda la historia del Bichón Frisé?

Hermoso, tierno y seguro de sí mismo, el Bichón Frisé es uno de los perros de compañía más populares del mundo. Desde la antigüedad, esta irresistible bola de algodón ha recurrido a su belleza, carisma e inteligencia para resistir los altibajos de la historia. Emparentado con el Maltés, el Bichón Habanero y el Cotón de Tuléar, su origen lo consolida como un perro de compañía por excelencia.

¿Cuál es la historia del Bichón Frisé? ¿Cómo, cuándo y dónde surgió esta raza? Aquí tienes una lista de los datos principales a tener en cuenta.

La historia del Bichón Frisé contada en 5 etapas

1. Ancestros: del barbet al bichón tinerfeño

La versión más aceptada sobre el origen del primer Bichón Frisé lo describe como un perro de ascendencia mediterránea. Se dice que su antepasado fue el barbet o spaniel de agua, un perro mediano y peludo del que también desciende el caniche.

Precisamente, el nombre bichón deriva del término barbican, diminutivo de la palabra barbet. El grupo de perros barbet evolucionó en cuatro razas distintas: el bichón boloñés, el bichón habanero, el bichón maltés y el bichón tinerfeño.

Este último se considera el ancestro directo del actual Bichón Frisé. Se dice que estos perros activos y cariñosos llegaron a las Islas Canarias, concretamente a la isla de Tenerife, donde, según los historiadores, se desarrolló la raza. Es muy probable que viajaran a la isla como mascota de los marineros españoles.

Mientras que los primeros tipos de barbet sirvieron como perros de trabajo dada su capacidad para recuperar aves del agua, el bichón, un tipo de perro mucho más pequeño, surgió como un animal de compañía, no como un perro de caza.

Tiempo después, entre los años 1200 y 1300, marineros italianos trajeron el Bichón Tenerife a Italia, reintroduciéndolo al continente europeo. Cabe destacar que para el año 1300, Italia se había convertido en un centro comercial y, con la llegada del Renacimiento, el país se vio inmerso en un período de exploración.

Tras su reintroducción en la Europa continental, el Bichón Tenerife atrajo la atención de la nobleza y la nueva burguesía italiana. Su pelaje solía cortarse y peinarse al estilo "león", un corte muy popular en aquella época.

Ya a finales del siglo XV y principios del XVI, la raza llegó a Francia tras la invasión francesa del territorio italiano. Al parecer, los franceses se llevaron el perro como botín de guerra. Además, muchos artistas y eruditos italianos se dirigieron al norte para servir a la corte francesa, llevándose consigo a sus mascotas peludas favoritas.

2. El camino a la popularidad

Durante el reinado de Francisco I (1515-1547), el bichón logró consolidarse en la sociedad de la corte real francesa. Sin embargo, su verdadera popularidad como perro de compañía llegó durante el reinado de Enrique III (1574-1589).

Una de las historias más famosas de la época cuenta cómo el rey inglés transportaba a sus queridos bichones con una cesta. Dicha cesta se sujetaba al cuello mediante cintas, lo que le permitía tenerlos siempre cerca.

Esto provocó que el resto de personas de la corte quisieran imitar al monarca, convirtiendo al pequeño perro blanco en una mascota popular y mimada.

Las damas de la corte real usaban al bichón como una especie de accesorio, ya sea bajo el brazo o envuelto en los pliegues de un vestido o chal. Este perro era tratado casi como si tuviera sangre real.

Se dice que posteriormente, durante el reinado de Napoleón III (1808-1873), la raza experimentó otro período de popularidad como mascota de la realeza francesa. Asimismo, alcanzó gran notoriedad en Bélgica.

La presencia del bichón en el arte

A lo largo de los años, numerosos artistas han incluido al popular perro faldero en sus retratos. Algunos de los más famosos fueron Tiziano (1490-1576) de Italia, Sir Joshua Reynolds (1723-1792) de Inglaterra, Jean Honoré Fragonard (1732-1806) de Francia y el artista Francisco de Goya (1746-1828) de España. Sus obras de arte ayudan a confirmar la presencia del bichón en diferentes regiones y épocas.

¿Sabías que …? En 1795, el artista español Francisco de Goya realizó un retrato de tamaño natural conocido como La Duquesa Blanca. El retrato perteneció a la renombrada aristócrata española Doña María del Pilar Teresa Cayetana de Silva-Álvarez de Toledo y Silva Bazán, la XIII duquesa de Alba de Tormes, quien posó con un ejemplar que no llegaba mucho más arriba del dobladillo de su vestido (cuadrante superior derecho de la imagen).

Existe cierto debate sobre si el perro que tienes a tu lado es un Bichón Frisé, un Maltés o un Boloñés.

3. Temporalmente fuera de moda

A finales del siglo XIX, el Bichón Frisé ya no era una raza tan popular como antes. De hecho, a menudo se le veía como perro callejero o haciendo trucos en ferias y circos ambulantes.

De alguna manera, su popularidad se desplomó entre la realeza. Monarcas como la reina Victoria y la reina Isabel preferían otras razas, como el pequinés y el corgi galés de Pembroke (respectivamente).

Pero el encanto, la astucia y la resistencia del bichón lo ayudaron a perdurar. Rasgos como la docilidad y el amor por su dueño nunca desaparecieron, incluso después de que comenzara a cruzarse con otros tipos de perros. Estas características le sirvieron para demostrar su valía en otras facetas, por ejemplo, como perro guía y de entretenimiento.

4. El auge del Bichón Frisé estándar

Después de la Primera Guerra Mundial, los aficionados al bichón en Francia y Bélgica reconocieron su potencial y comenzaron a establecer sus propias líneas a través de programas de cría controlados.

El 5 de marzo de 1933, la Société Centrale Canine de France (Kennel Club de France) adoptó el primer estándar oficial de la raza, redactado por Madame Abadie de Steren Vor Kennels.

El 18 de octubre de 1934, el Bichón Frisé fue admitido por primera vez en el registro oficial del Kennel Club Francés.

Dado que la raza se conocía con dos nombres, «Tenerife» y «Bichón», la entonces presidenta de la Federación Canina Internacional (FCI), Sra. Nizet de Lemma, propuso un nombre basado en las características del perro. Fue entonces cuando surgió el nombre «bichón à polio frisé», que significa bichón de pelo rizado.

De aquí derivan la versión inglesa del bichón frisé (perro faldero rizado) y el español bichón frisé.

La FCI reconoce al Bichón Frisé como una raza franco-belga con derecho a ser registrada en el Libro Genealógico de todos los países. Actualmente, la raza está reconocida en la gran mayoría de los países, pero en aquel entonces solo lo era en tres naciones: Bélgica, Francia e Italia.

Según se explicó, el desarrollo del bichón en Estados Unidos fue lo que propició su reconocimiento en el resto del mundo.

¿Sabías que…? El primer Bichón Frisé registrado en Bélgica se llamó Pitou (nacido el 23 de marzo de 1924), mientras que el primer ejemplar registrado en Francia fue una hembra llamada Ida (nacida el 18 de octubre de 1934).

5. La verdadera entrada al escenario internacional

Se sabe que, al final de la Primera Guerra Mundial, algunos soldados estadounidenses se llevaron el Bichón Frisé de vuelta al país. Sin embargo, en aquel entonces no se hizo ningún esfuerzo por reproducirlo ni conservarlo.

No fue hasta 1956 que el Sr. y la Sra. François Picault comenzaron a criar la raza tras mudarse al estado de Michigan con sus seis ejemplares de bichón frisé. Los Picault ya habían tenido su primera camada cuando conocieron a la criadora de dachshunds Azalea Gascoigne y a la criadora de collies Gertrude Fournier.

Posteriormente, ambos criadores también comenzaron a criar el Bichón Frisé y se organizaron con otros admiradores y entusiastas. Como resultado, se fundó el primer Club del Bichón Frisé de América en mayo de 1964. A partir de ese momento, el número de interesados comenzó a aumentar.

Se inició el trabajo para establecer la raza en el país y obtener el reconocimiento del AKC (American Kennel Club). Asimismo, varios grupos de criadores comenzaron a formar clubes a nivel local.

El 1 de septiembre de 1971 fue un día importante para el bichón y sus dueños, ya que se les permitió competir por primera vez en las exposiciones del AKC de la categoría miscelánea. Tiempo después, el 10 de octubre de 1972, fue reconocido como la raza oficial número 119.

En 1975, el AKC finalmente reconoció al Club Bichón Frisé de América.

La creciente participación del Bichón Frisé en exposiciones y rings estadounidenses, junto con su gran belleza y personalidad encantadora, prepararon el escenario para que esta raza fuera reconocida y admirada internacionalmente.

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