¿Cómo identificar el moquillo en los perros?

El moquillo canino se considera una de las enfermedades más graves que puede contraer un perro. Debido a su alta contagiosidad, ha sido una de las principales causas de muerte no solo en perros domésticos, sino también en otros animales.

Sigue leyendo a continuación y descubre todo lo que necesitas saber sobre el moquillo en perros: qué lo causa, cuáles son sus síntomas, cómo se transmite, cómo se diagnostica y en qué consiste su tratamiento.

También podrás ver información sobre los principales factores de riesgo, la importancia de la vacunación, la dieta adecuada para un perro con moquillo y el uso de remedios caseros durante su recuperación.

Nota: . Fuentes oficiales, como la Manual Veterinario Merck, el sitio web especializado Fetch by WebMD y el Asociación Americana de Medicina VeterinariaSe consultaron durante la redacción de este artículo. Aun así, tenga en cuenta que la información proporcionada no pretende sustituir el diagnóstico ni la orientación de su veterinario.

¿Qué es el moquillo y qué lo causa?

El moquillo es una infección viral que afecta principalmente a los perros, aunque también puede infectar a algunos animales salvajes, como hurones, zorrillos y mapaches. El perro se considera un "huésped reservorio", lo que significa que el virus del moquillo prefiere infectar a los perros y utilizarlos como fuente de infección.

Es una enfermedad multisistémica que daña los sistemas respiratorio, gastrointestinal y nervioso central, así como las membranas conjuntivales del ojo. En muchos casos, el moquillo suele ser mortal.

Si, como muchos otros dueños de perros, se ha preguntado cuál es la causa exacta de esta afección, quizá le interese saber que el moquillo es causado por un tipo de paramixovirus estrechamente relacionado con los virus del sarampión y la peste bovina. Se le conoce comúnmente como virus del moquillo canino.

¿Cuáles son los síntomas del moquillo en los perros?

Una pregunta muy frecuente es: ¿Cómo saber si mi perro tiene moquillo?

Lo primero que hay que tener en cuenta es que los perros con moquillo pueden presentar una amplia variedad de síntomas, dependiendo de la etapa avanzada de la enfermedad. Su perro podría presentar síntomas de infección en el tracto gastrointestinal, el tracto respiratorio, el cerebro y la médula espinal.

En general, estos son los signos y síntomas comunes del moquillo en perros:

  • Fiebre
  • Secreción nasal y ocular (acuosa y clara, o espesa y purulenta)
  • pérdida de apetito
  • Letargo
  • Vómitos y diarrea.
  • Tos y estornudos
  • Respiración dificultosa
  • Endurecimiento de las almohadillas de la nariz y las patas
  • Inflamación de varias partes del ojo.
  • Cambios en el esmalte dental
  • Infecciones bacterianas secundarias (neumonía)

Después de varias semanas, pueden aparecer diferentes síntomas neurológicos, entre ellos:

  • Espasmos musculares
  • Debilidad o parálisis
  • Movimientos descoordinados
  • Mayor sensibilidad al tacto o al dolor.
  • Convulsiones

Nota: Las convulsiones pueden ocurrir en cualquier parte del cuerpo, pero aquellas en las que el perro parece estar "masticando chicle" son exclusivas del moquillo.

Por lo general, los síntomas respiratorios y gastrointestinales aparecen antes que los síntomas neurológicos.

Vea a continuación: ¿Por qué mi perro tiene diarrea y vómitos? ¿Qué puedo hacer?

Síntomas del moquillo canino por etapas

Primera etapa

El primer síntoma del moquillo canino suele ser una secreción ocular acuosa o purulenta, seguida de fiebre, pérdida de apetito y secreción nasal clara. La mayoría de los perros infectados presentan fiebre entre 3 y 6 días después de la infección, pero los síntomas iniciales siempre dependerán de la reacción del animal y de la gravedad de la enfermedad.

Los síntomas comunes en las primeras etapas del moquillo canino son fiebre, secreción anormal (ojos y nariz), letargo, pérdida de apetito, vómitos, diarrea y tos.

La fase aguda del moquillo también se caracteriza por el endurecimiento y agrandamiento de las almohadillas y la nariz (hiperqueratosis).

Segunda etapa

Una vez que el virus progresa y ataca el sistema nervioso central, el perro puede comenzar a presentar síntomas neurológicos. Estos signos son particularmente preocupantes para los propietarios.

  • Inclinación de cabeza
  • Gira en círculo
  • Parálisis parcial o total
  • Convulsiones
  • Nistagmo (movimientos oculares involuntarios y repetitivos)
  • Espasmos musculares
  • Convulsiones con aumento de la salivación y movimientos masticatorios.

En sus etapas más avanzadas, el moquillo canino puede provocar la muerte del animal.

Consulte siempre al veterinario si su perro presenta síntomas sospechosos que puedan estar asociados con el moquillo. Esto es especialmente importante si se trata de un perro o cachorro sin vacunar.

¿Cómo se produce el contagio?

El moquillo canino puede transmitirse por contacto directo con un animal u objeto infectado, a través del aire y a través de la placenta. Un perro sano puede infectarse fácilmente si entra en contacto con la orina, la sangre o la saliva de otro perro con moquillo.

  • Exposición al aire infectado. Un perro u otro animal con moquillo puede liberar gotitas de saliva al toser, estornudar o ladrar. Estas gotitas pueden permanecer en el aire como aerosol o caer sobre superficies cercanas.
  • Contacto con objetos o sustancias contaminadas. Esta es otra forma muy común de infección. Su mascota puede contraer el virus del moquillo canino al entrar en contacto con recipientes, juguetes, alimentos y agua infectados.
  • Contacto con la sangre de la madre durante la gestación. Las hembras pueden transmitir el moquillo a sus crías a través de la placenta, de ahí la importancia de vacunar a la mascota si se desea criar.

7 datos sobre el moquillo canino

  1. Los perros infectados con moquillo pueden eliminar el virus durante varios meses, lo que aumenta el riesgo de contagio a otros perros.
  2. Este virus no sobrevive mucho tiempo en el medio ambiente y la mayoría de los desinfectantes pueden eliminarlo.
  3. El contagio no solo se produce entre perros, sino también entre animales salvajes. Recuerde que mapaches, zorros, lobos, coyotes, zorrillos, hurones y visones también pueden infectarse. Un brote de moquillo en la población salvaje local puede aumentar el riesgo de contraer la enfermedad en los perros domésticos.
  4. Las condiciones de vida de algunos refugios y centros de rescate (hacinamiento, estrés, etc.) tienden a agravar la incidencia del moquillo canino.
  5. El período de incubación, desde la exposición al virus hasta la aparición de los primeros signos clínicos en un perro no vacunado, puede variar de 1 a 6 semanas. La mayoría de los perros presentan síntomas en un plazo de 1 a 4 semanas.
  6. Los perros infectados pueden transmitir el moquillo incluso 5 días antes de la aparición de los síntomas.
  7. Después de la recuperación, un perro puede continuar eliminando el virus hasta por 4 meses.

¿Qué perros son más propensos al moquillo?

Todos los perros pueden contraer moquillo canino, pero los cachorros jóvenes (de menos de 4 meses) y los perros que no han sido vacunados contra el virus son los que corren mayor riesgo de infección.

Esto suele ser bastante común en cachorros y perros adolescentes adquiridos en tiendas de mascotas o cuyo historial de vacunación se desconoce. Los cachorros nacidos de madres no vacunadas también son extremadamente susceptibles.

Una vez infectado con moquillo, el cachorro queda gravemente debilitado. El virus puede llegar rápidamente al cerebro, provocando convulsiones y temblores. Además, su sistema inmunitario debilitado lo expone a otras infecciones. Una de las infecciones secundarias del moquillo en cachorros es la neumonía.

Diagnóstico: ¿cómo se confirma la infección?

Diagnosticar moquillo canino no siempre es fácil. Por un lado, los síntomas son muy variables y pueden tardar en aparecer; por otro, las infecciones secundarias son comunes y causan síntomas similares.

El diagnóstico definitivo se logra a través de una serie de procedimientos, pero no existe una prueba específica para determinar si un perro tiene moquillo o no.

El veterinario suele comenzar con un examen físico completo de la mascota, evaluando parámetros como el peso, la frecuencia cardíaca y la temperatura rectal. También puede hacerle preguntas clave sobre su historial (salud, adopción, vacunas).

Si se sospecha moquillo, se indican varias pruebas, como un análisis de sangre para determinar el recuento de glóbulos rojos y blancos. Las primeras etapas del moquillo canino se caracterizan por una anemia leve y un recuento bajo de linfocitos.

Otras pruebas diagnósticas a considerar son:

  • Análisis de sangre adicionales (identificar posibles anticuerpos contra el virus, comprobar el funcionamiento de los órganos, etc.)
  • Análisis de orina
  • Reacción en cadena de la polimerasa
  • Radiografías de tórax y abdomen (si hay síntomas gastrointestinales o respiratorios)

Tratamiento: ¿qué se le da a un perro con moquillo?

El único tratamiento disponible se basa en cuidados paliativos. Estos pueden incluir líquidos intravenosos para prevenir la deshidratación, medicamentos para detener los vómitos, antiinflamatorios no esteroideos (AINE) para reducir la fiebre, el dolor y el malestar general, y antibióticos para tratar cualquier infección bacteriana.

Al ser un virus, los antibióticos no ayudan a combatir el moquillo. Sin embargo, estos medicamentos suelen formar parte del tratamiento debido a la alta incidencia de infecciones bacterianas secundarias, como la neumonía.

En perros con síntomas respiratorios, el veterinario puede prescribir fisioterapia y nebulización para aflojar y eliminar cualquier secreciones de los pulmones.

Si el perro no come, se le puede administrar nutrición a través de una sonda de alimentación.

Si el moquillo está muy avanzado y la mascota presenta convulsiones, se inicia un tratamiento con anticonvulsivos. Algunos perros pueden necesitar esteroides para reducir la inflamación del sistema nervioso central.

Cabe señalar que los síntomas neurológicos del moquillo pueden empeorar progresivamente y no responder al tratamiento; algunos de ellos pueden persistir incluso después de la recuperación.

¿El moquillo en los perros tiene cura?

No. El moquillo no tiene cura. Lamentablemente, el tratamiento médico se centra en controlar y reducir los síntomas y otras infecciones secundarias, pero aún no existe cura para la enfermedad.

Cuanto antes se diagnostique y se trate, mejor será el pronóstico para el perro. Sin embargo, se sabe que, incluso con tratamiento, el moquillo puede ser mortal. El personal veterinario hará todo lo posible por apoyar a la mascota mientras el virus sigue su curso, pero ningún medicamento puede curarlo.

¿Qué hacer si hay un perro con moquillo en casa?

Un perro con sospecha de moquillo, o uno diagnosticado recientemente, debe mantenerse aislado, especialmente si hay otros perros en el hogar. Si los demás perros no están vacunados contra el moquillo canino, es fundamental vacunarlos lo antes posible.

Al ser tan contagioso, el moquillo puede propagarse a otros perros que estén expuestos al mismo aire o que usen los mismos juguetes, cuencos, comida y ropa que el perro infectado. Es necesario colocar todos estos objetos en una habitación separada.

Considere acurrucar al perro enfermo con mantas adicionales para mantenerlo caliente; esto es especialmente importante si tiene escalofríos y fiebre.

Dado que este virus no sobrevive mucho tiempo fuera del cuerpo del animal, la desinfección completa de la casa no es tan crucial como con otras infecciones. Mantener la rutina de limpieza habitual con un desinfectante puede ser suficiente.

Asegúrate de consultar siempre al veterinario y seguir sus recomendaciones sobre cuidados básicos, aislamiento, higiene, medicación, alimentación y tiempos de espera.

Prevención: ¿cómo prevenir la infección del moquillo?

El moquillo canino es una enfermedad prevenible. Considere las siguientes medidas preventivas para proteger a sus mascotas y minimizar el riesgo de contagio:

  • Asegúrese de que el perro reciba la serie completa de vacunas contra el moquillo. Si tiene un cachorro, debe recibir su primera vacuna entre las 6 y las 8 semanas de edad. Es importante mantenerlo alejado de cualquier perro potencialmente infeccioso o del entorno hasta que haya completado la vacunación (entre los 4 y los 5 meses de edad).
  • Evite saltarse el calendario general de vacunación de su mascota y mantenga la vacuna contra el moquillo actualizada durante toda su vida.
  • Mantenga al perro alejado de otras mascotas y animales salvajes infectados.
  • Evite socializar a un cachorro o perro no vacunado, especialmente en áreas donde se congregan perros, como parques, clases y guarderías para perros.
  • Si tienes un hurón como mascota, asegúrate de que también esté vacunado contra el moquillo canino.

¿Existe una vacuna contra el moquillo canino?

Sí. Afortunadamente, existe una vacuna eficaz contra el virus del moquillo canino. Esta se considera una vacuna básica y esencial para la salud canina, al igual que las vacunas contra la rabia o el parvovirus. Todos los perros deben recibirla, a menos que estén exentos por razones médicas.

Lo ideal es vacunar a los cachorros cada 3-4 semanas, comenzando entre las 6 y 8 semanas de edad y terminando entre las 16 y 20 semanas. Es necesario completar una serie de vacunas para lograr una inmunidad completa.

La vacunación debe repetirse un año después, con activaciones periódicas a lo largo de la vida adulta. Su veterinario se encargará de crear un calendario de vacunación adecuado para su perro, basándose en su historial y los principales factores de riesgo.

El moquillo canino es altamente contagioso, pero también totalmente prevenible. La vacunación oportuna es la mejor manera de evitar un caso de moquillo canino en el hogar. Vacunar a su perro también ayuda a reducir el riesgo de infección en perros adultos inmunodeprimidos y en aquellos que no pueden recibir la vacuna.

Respuestas rápidas a preguntas frecuentes

¿Cuándo se debe sospechar del moquillo canino?

Las primeras señales de alerta del virus del moquillo incluyen fiebre alta (103.5 °C o 39.7 °F) y secreción acuosa en los ojos y la nariz. Los ojos pueden presentar un enrojecimiento inusual. Un perro infectado se sentirá cansado, aletargado y con falta de apetito.

Otros síntomas comunes en las primeras etapas del moquillo son tos persistente, diarrea y vómitos.

¿Cuánto tiempo dura el moquillo en los perros?

Aunque algunos casos pueden resolverse en tan solo 10 días, la infección por moquillo canino suele durar un promedio de 3 a 4 meses. En definitiva, la duración del moquillo dependerá de la fortaleza del sistema inmunitario del perro y de la cepa específica del virus.

La siguiente línea de tiempo simplificada muestra cómo se desarrolla el virus y qué hace en el cuerpo del perro a medida que pasan las semanas.

  • Día 1. Se produce la exposición al virus.
  • Día 3-8. Aparece la fiebre.
  • Día 7-12. La fiebre disminuye y desaparece gradualmente.
  • Día 8-9. El sistema inmunitario comienza a combatir la infección.
  • Día 14-19. Se presenta fiebre recurrente, acompañada de tos, estornudos y secreción nasal/ocular. Pueden presentarse síntomas neurológicos.
  • Día 14-35. La muerte puede ocurrir si el perro está severamente debilitado.
  • Día 60-90. Pueden aparecer nuevos síntomas neurológicos de la enfermedad. El perro continúa diseminando el virus, por lo que puede infectar a otros perros durante varios meses.

¿Cómo se debe alimentar a un perro con moquillo?

Aunque es normal que el perro infectado se sienta aletargado y pierda el apetito, es fundamental intentar mantenerlo hidratado y bien nutrido.

Asegúrate de supervisar su consumo de agua y comida. Si observas que el bebedero sigue lleno después de 1 o 2 horas, intenta animar al perro a beber. Si se niega, tendrás que darle el agua manualmente con una jeringa.

La dosis recomendada de agua es de 1 taza por cada 40 kg (18.14 libras) de peso corporal, cada 2 o 3 horas. En caso de vómitos, comience gradualmente con solo 1 o 2 cucharadas cada 15 minutos. Otra alternativa líquida que se puede administrar a un perro con moquillo es un poco de caldo casero de pollo o res (sin sal ni condimentos).

Ahora bien, si tu perro no quiere comer su comida habitual, prueba a darle un alimento enlatado más blando y fácil de digerir. Si se niega a comer, intenta abrirle la boca y alimentarlo con la mano.

A veces es necesario licuar los alimentos para dárselos con una jeringa. Para ello, puede licuar comida enlatada con un poco de agua o caldo. Incluya algún alimento aromático que le guste a su perro, por ejemplo, hígado de res o de pollo.

Nota: Nunca intentes obligar a comer a un perro que vomita. Asegúrate de saber cómo alimentar e hidratar a un perro que vomita.

Otra buena recomendación es administrar un estimulante del apetito. Recuerde consultar siempre con su veterinario antes de administrar este o cualquier otro medicamento o suplemento vitamínico a un perro con moquillo.

Recomendado: ¿Tu perro vomita? Causas, tipos de vómitos y tratamiento.

¿Se puede tratar el moquillo con remedios caseros?

Aunque no existe un tratamiento natural capaz de curar el virus del moquillo en perros, sí existen algunas

Remedios caseros que ayudan a aumentar la inmunidad, reducir la intensidad de los síntomas, combatir infecciones secundarias y promover una mejor salud general.

Éstos incluyen:

  • Compresas de agua fría para la fiebre. Coloque un paño limpio en un recipiente con abundante agua fría, escúrralo bien y páselo suavemente por el vientre de la mascota. Repita el mismo procedimiento durante 10 a 15 minutos. Otra alternativa es envolverse el cuerpo con una toalla húmeda y bien escurrida para bajar la fiebre.
  • Humidificador para la tos y la congestión nasal. Coloque un humidificador en la habitación donde tiene al perro, ya que esto ayudará a calmar la tos y descongestionar sus pulmones y vías respiratorias.
  • Compresas de agua tibia para eliminar las secreciones. Use un paño suave, tibio y húmedo para limpiarle la nariz y los ojos regularmente.
  • Dieta rica en vitaminas, minerales y antioxidantes. Siempre que sea posible, incluya varios de estos alimentos en la comida de su perro: bayas, cítricos, brócoli, coliflor, espinacas y otras verduras recomendadas para perros, yogur natural rico en probióticos, etc.
  • Suplementos naturales con acción antibacteriana y antiviral. Consulte con su veterinario sobre la posibilidad de tomar suplementos naturales que puedan reforzar su función inmunitaria, como la equinácea, la cúrcuma, el jengibre, el sello de oro, el diente de león y la clorofila.
  • Remedios homeopáticos. Algunos veterinarios suelen recomendar el uso de tratamientos homeopáticos para combatir el moquillo canino y sus síntomas en casa. Por ejemplo, Natrum muriaticum para los estornudos durante la primera etapa del virus, Pulsatilla para aliviar la secreción y la irritación ocular.
  • Hydrastis Canadensis y Arsenicum album para los estadios más avanzados del moquillo, y Psorinum para la fase de recuperación.
  • Además, se recomienda que el perro se mantenga lo más activo posible, realizando algún tipo de ejercicio todos los días.

¿Es buena la equinácea para los perros con moquillo?

Dadas sus propiedades inmunoestimulantes, la equinácea parece ser beneficiosa para los perros con moquillo. Diversos estudios han observado que la suplementación con equinácea ayuda a aumentar el número de glóbulos rojos y blancos, y por lo tanto a combatir las infecciones respiratorias, incluido el moquillo canino. virus.

Asimismo, se ha observado que su administración en perros no produce toxicidad ni otras complicaciones de salud.

Si tienes un perro infectado de moquillo, consulta con tu veterinario sobre la posibilidad de darle equinácea y la dosis más adecuada para acelerar su recuperación.

¿Puede un perro contraer moquillo si ya ha sido vacunado?

La respuesta corta a esta pregunta es “Sí”.

La infección por moquillo es posible en perros vacunados. Sin embargo, aunque la vacuna no ofrece protección absoluta, es fundamental seguir el protocolo de vacunación del perro para reducir el riesgo de contagio.

Teniendo en cuenta que un virus puede mutar con el paso de los años, el objetivo de la vacuna es preparar el organismo del perro para que aprenda a combatirlo por sí solo en caso de infección. Además, es importante mantener una reactivación o actualización de la vacuna anualmente.

Si su perro ya ha sido vacunado pero no ha recibido actualizaciones regulares de vacunación, entonces existe el riesgo de contraer moquillo si entra en contacto con un perro infectado.

La vacuna contra el moquillo no sólo ayuda a atacar el virus y eliminarlo antes de que el perro enferme sino que también reduce la intensidad de los síntomas en caso de contagio y controla la incidencia del virus en el ambiente.

¿Pueden los perros recuperarse del moquillo?

Como dueño, debe comprender que la recuperación del moquillo canino puede llevar tiempo, e incluso después, puede que no sea completa. Esto es especialmente común en perros que presentan síntomas neurológicos, cuyo pronóstico suele ser incierto.

Incluso los perros que se recuperan por completo presentan algunos desafíos. Tenga en cuenta que un perro recuperado puede seguir propagando el virus durante varias semanas, por lo que podría seguir contagiando a otros animales de su entorno.

Los perros que solo presentan fiebre, síntomas gastrointestinales y problemas respiratorios siempre tienen un mejor pronóstico. Sin embargo, esto no significa que no puedan desarrollar secuelas y signos neurológicos más adelante.

Sin embargo, los perros que experimentan la fase más avanzada del virus suelen necesitar más tiempo para recuperarse. En algunos casos, la medicación ayuda a controlar los síntomas, pero lamentablemente, hay perros que no responden a la terapia de apoyo y terminan siendo sacrificados.

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